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miércoles, 5 de octubre de 2016

Hay que cultivar a los agricultores


Este post es una llamada de atención al Gobierno y a sus instituciones, bueno, a lo que hay de eso en los tiempos que corren. Específicamente al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (lo de Deporte lo podemos omitir para el caso que nos ocupa). 

Urge. Urge que haga algo para paliar el sufrimiento de los agricultores del sureste español. Donde digo sufrimiento digo hastío, temor, cabreo, incertidumbre, sospechas, hablo de cultivar, pero no el suelo, sino a los agricultores... 


Sigue sin llover, aunque durante los últimos 75 años no haya habido cambios significativos en la tendencia de las precipitaciones, aunque la sequía de esta región sea algo que viene ocurriendo por milenios, aunque sea NORMAL que no llueva en esta zona, ... eso da igual. Lo que no da igual es que los agricultores, aglutinados y representados por asociaciones y federaciones, algunas tan exóticas como AVIAL, la "Asociación en defensa de la salud y el medio ambiente y contra sistemas quitalluvia de Almería", den crédito a un mito sin ningún fundamento, más propio de las épocas medievales: las avionetas "rompenubes", cual demonios alados de los cielos, un tema ya recurrente, cansino, pero lamentablemente, cada vez más en boca de muchos, y que está generando una gran alarma social. 


El problema radica en que los que se han arrimado al agricultor, quienes le han escuchado sin que pareciera que fuera por compromiso, por quitárselo de encima, los que han apoyado sus suposiciones, son los mismos que les han llenado la cabeza de fantasías y falsedades: las nada inocuas ANECIL (Asociación Nacional Española Cielos Limpios), presidida por Pilar Baselga y la Plataforma GUARDACIELOS, presidida por Josefina Fraile. Estas asociaciones están haciendo un daño muy profundo al ya de por sí tocado nivel intelectual de nuestro país. Nadie les pone coto y son los que les meten estas ideas a nuestros agricultores. Debería ser ilegal.

Mientras que las administraciones, las autoridades competentes, la Guardia Civil, la Fiscalía de Medio Ambiente de Almería, etc, le han hecho al agricultor el caso justito para que parezca que están haciendo algo, que les preocupa el tema de las diabólicas avionetas, estas organizaciones de creyentes en chemtrails, en geoingeniería (muy mal entendida, por cierto), en que nos fumigan a diario con metales pesados, en que las antenas de telefonía son repetidores de las antenas "HAARP" y otras cosas propias de Cuarto Milenio, les han tomado en serio y les han ido metiendo en la cabeza, por activa o por pasiva, sus ideas delirantes, sus teorías conspiranoicas, alimentando su paranoia, confirmando sus creencias. Da igual quién se me eche encima, pero decirle a los agricultores preocupados "ya si eso llamáis al 062 si veis algo raro", no me parece que sea la atención que se les debería haber dado, más que nada cuando ANECIL organiza cosas como "Mesa redonda contra la manipulación climática", donde hablan de "sequías inducidas con el beneplácito y conocimiento del gobierno, la guardia civil y el 112"... "ellos lo saben y no hacen nada".

El agricultor de hoy en día no sabe que el yoduro de plata no puede hacer desaparecer nubes (el de hace 40 años sí, los tiempos cambian), pero ahí está ANECIL para enseñarles que sí, que no sólo esta sustancia disipa las nubes, sino también otras cosas que nos echan como  aluminio, diatomeas, boro, estroncio o cualquier cosa que suene a chunga y haya investigado por internet, y da igual cuáles sean sus propiedades, que siempre disolverán las nubes, tenga o no sentido físico, porque la física, como disciplina científica es cosa de los conspiradores, y por lo tanto un artificio para enredarnos y liarnos y que no comprendamos las cosas, y luego el pentaculato de wolframio, el yodino de turulencio o el ya-da-igual-cómo-lo-llames-que-me-lo-voy-a-creer-de-todas-formas, te enfermará, te debilitará, para que acabes subyugándote al todopoderoso Monsanto, la OTAN, los Iluminati y todo lo exótico que se te ocurra, porque lo digo yo, de ANECIL, que observo todos los días el cielo, hago fotos con mi móvil e investigo en Youtube. GUARDACIELOS no es tan "magufo", pero sólo como estrategia para parecer más racional (no usan la palabra chemtrails por ejemplo), pero para que os hagáis una idea de qué ideas van pregonando, no hay nada mejor que un ejemplo: Diario de fumigaciones sobre la Guareña (id a la página 2).



Lo peor de todo es que esto ya no sólo trasciende a los propios agricultores, sino a sus mujeres, sus hijos, sus conocidos, que van contaminándose, contagiándose hasta alcanzar un amplio espectro de la sociedad ¿de quién se contaminan?, de quien les hace caso de verdad y les da una explicación a los problemas que les afectan. Aunque esa explicación no se sostenga por ningún lado, es la que reciben de forma amistosa, extraoficial, en una mesa redonda con canapés y risas y no en una fría rueda de prensa o en la antesala de la Delegación de Gobierno. Si la AEMET le dice al huertano de Lorca o de Guadix que no tiene fundamento científico el que una sustancia como el yoduro de plata pueda hacer desaparecer nubes, le entrará por un orificio y le saldrá por el orto... perdón, por el otro, ¿por qué?, porque eso no confirma sus creencias. Ellos oyen avionetas, oyeron hablar en un pasado que se lanzaban cohetes para disolver tormentas. Fueron cambiando el disolver tormentas (de granizo, en forma de lluvia), por disolver nubes y de ahí la confusión, quizá. Tal vez alguien les dijo que una Europarlamentaria socialista allá por 2001 hizo una petición a Bruselas en la que decía cosas como que el yoduro de plata es un metal pesado (mis oídos me pican ¿metal? ¿pesado?), que los efectos en el medioambiente de esta sustancia son nefastos (mis oídos supuran ya que no es así) o que, para que veamos que la cosa no viene de nuevas, el yoduro de plata provoca una disminución en las precipitaciones (mis oídos lloran sangre abiertamente ya). 


Para el agricultor, cuando llueve es porque la avioneta no ha pasado (o si llueve de noche es porque la avioneta sólo fumiga de día), y cuando el cielo está encapotado y no llueve, ya se cuidarán de encontrar una avioneta que filmar en algún lugar, o escucharán el ruido de la misma, para que confirme sus sospechas. Así funciona la mente del que está en el campo: causa-efecto, no me hables de milongas científicas "oficialistas" que no me las creo. Es gente de campo desesperada, y cuando una persona está desesperada, como diría JM Mulet, es blanco fácil de charlatanes y desaprensivos.  Va siendo hora ya de que el Delegado de Gobierno de turno les tome en serio, de que los pilotos no les digan a la cara que eso que creen es una "chorrada". Creo que para abordar el tema hay que cultivar a los agricultores. Si hay que enseñarles cómo el yoduro de plata actúa como nucleador de la lluvia, se les enseña; si hay que organizar una charla donde se proyecte un vídeo instructivo o un experimento in situ, donde se explique la ley de conservación de la materia para que entiendan que una pequeña avioneta en la vida podrá hacer desaparecer cientos de kilómetros cúbicos de nubes, se podría hacer; si se les muestran datos de sequías, precipitaciones de las últimas décadas... si... Oiga, que yo me ofrezco, pero tengo también una familia que atender. El problema al final es de que las instituciones se alejan del agricultor, se le toma por paranoico y es cuando las alimañas se acercan a él, lo embelesan y le dicen lo que quiere oír. Se está generando un problema social de incultura por omisión, porque no nos engañemos, los aspectos científicos implicados en esto debían ser tan básicos que son directamente cultura. Hay que impedir que esto vaya a más. ¿Qué pensáis hacer?